Cazadores*

Y que cobardes somos,
cuando jugamos a olvidarnos,
sabiendo que de por vida
estamos encadenados el uno al otro;
es imposible que me olvide
de todos aquellos sordos momentos.
¿Y tú? ¿nunca te has engañado?
se creía fiel tu alma a tu boca
pero tu lengua empujaba fuera
mucho más que algún deseo,
para luego,
endurecerse de arrepentimiento.
Ya hemos sido cazadores
de nuestros deseos,
y también presas de los momentos.
Hemos vivido real
aquello que parecía sueño.
Hemos fracasado
allí dónde otros triunfan.
Y ahora,
que ya hemos secado
las sábanas que mojamos,
y quitamos los escombros
del pasado;
como cuero y fetichista,
como sal y tequila,
soy tu trago más dulce
y tú mi trago más amargo.
* Photo by evylcookie
_

